" Puesto que este blog se titula Ciencias para el mundo contemporáneo, me permitiré sobreponernos ante los de letras. Aquí vemos cómo el país se va al garete mediante la desaparición progresiva de la ciencia. Necesitamos ciencia, la ciencia nos necesita... ahora me voy, que soy de ciencias y tengo que estudiar."
No puede causarme nada más preocupación que la desaparición de las palabras ciencia, tecnología, innovación en los nuevos ministerios. La presión mediática de los propios medios, por el tema cultural (la cultura de las letras), ha permitido la subsistencia de un tercio del ministerio de cultura (educación, cultura y deporte) haciendo que desapareciera la palabra ciencia.
Está claro que la ciencia no importa. Mi hija mayor, en segundo de bachillerato y preparándose para ser enfermera, no cursa matemáticas, es una optativa; ¿para que? Si lo importante es la cultura y el deporte frente a la ciencia. ¿Que se paralizan las ayudas a la investigación en el nuevo plan nacional? No pasa nada ¿Que se va al garete el centro de investigación Príncipe Felipe? No pasa nada, ¿Que no se renuevan contratos a investigadores en la Universidad de Santiago de Compostela? No pasa nada.
Al fin y al cabo siempre nos quedan la cultura y el deporte. Claro, que iremos a los museos y al teatro en coches de tecnología no española y veremos el futbol (¿o es que hay más deportes?) en televisiones de alta definición fabricadas e ideadas en el extranjero. No pasa nada. ¿Para qué queremos innovar, crear ciencia y conocimientos? Para nada.
Somos el país de Velázquez, Cervantes, Galdós, Unamuno… ¿no fue éste último el que dijo 'que inventen ellos'? Se fueron la ciencia, la tecnología y la innovación de los ministerios, el de industria se queda con la energía y el turismo. Eso sí, que no falte el sol que de momento es lo que parece tenemos seguro, hasta que las cosas se tranquilicen en el otro lado del Mediterráneo y Marruecos, Túnez, Egipto y por qué no Libia, y vuelvan a ser destinos seguros. Qué bonita palabra, destino; hemos perdido una gran oportunidad, hemos borrado del mapa al ministerio de ciencia e innovación.
Claro, esas cosas no venden, no se sabe muy bien qué es eso, somos un país de letras, de letras de cambio quiero decir, un país hipotecado que no es capaz de ver que la única posibilidad de obtener una ventaja competitiva a largo plazo es la innovación, la creación de nuevos productos y de esa forma favorecer la exportación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario